
La Hermandad ha presentado el diseño de la que será su futura Cruz Guía, una nueva insignia que, una vez ejecutada, abrirá los cortejos procesionales de la Cofradía y se convertirá en uno de los enseres más significativos de la corporación.
El diseño es obra del artista cordobés Mario Ramos y está concebido para ser realizado en orfebrería calada en plata, incorporando algunos detalles en oro. La pieza presenta unas líneas rectas y clásicas, con un marcado sentido simbólico y catequético, en el que la luz adquiere un papel protagonista.
El contorno de la cruz estará formado por una moldura recta con efecto de espejo, pensada para aportar luminosidad al conjunto. Esta idea se inspira en las palabras del Evangelio de San Juan: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.
Uno de los elementos más destacados del diseño se encuentra en la zona central de la cruz, concebida para ser realizada “al aire” o calada, permitiendo así que la luz atraviese la pieza y genere un efecto de contraste. El dibujo de esta parte está inspirado en las yeserías de los nervios de la cúpula del oratorio de San Pedro Alcántara, lugar que fue sede de la Hermandad durante sus primeros años y donde recibió culto el Señor a su llegada a Cáceres.
Los remates de la cruz han sido ideados para aportar movimiento a la sobriedad de sus líneas rectas. En ellos aparece un pequeño espejuelo circular rodeado de distintas hojas que evocan los florones de una corona real, en clara alusión a la realeza de Cristo.
En la parte superior figura la inscripción “INRI”, realizada en letras de oro, como símbolo de la Pasión de Jesucristo y del sacrificio definitivo para el perdón de los pecados, la redención de la humanidad y el triunfo de la vida sobre la muerte. Este elemento aparece rodeado por dos espejuelos que, sumados al resto de la cruz, alcanzan un total de cinco, en referencia a las cinco llagas de Cristo.
También en la zona superior se sitúa un resplandor con dos palomas que portan ramilletes de olivo, como símbolo de la paz que Jesucristo trae al mundo a través de la redención.
En los brazos de la cruz podrá leerse, en letras de oro, la frase “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”, pronunciada por la Santísima Virgen ante el arcángel Gabriel. Esta inscripción se plantea como una invitación para que todo el cortejo procesional, siguiendo el ejemplo de María, camine tras la cruz como signo de fe, esperanza y redención.
Desde la Hermandad se ha expresado el deseo de que esta nueva insignia sea del agrado de todos los hermanos, fieles y devotos. La intención de la Junta de Gobierno es poder ejecutarla a medio plazo, con el objetivo de dar un mayor realce a sus salidas procesionales, en las que la Cofradía realiza públicamente testimonio de su fe.
